México respira optimismo a un año de la Covid-19

Por vez primera en un año México respira optimismo ante un descenso de la intensidad de la Covid-19 confirmado por un índice de contagio del dos por ciento o menos de forma estable.

 

Gracias a ello el mapa epidemiológico nacional -el cual opera como en un semáforo de cuatro colores según la intensidad de la ocupación hospitalaria, rojo para máximo riesgo, naranja alto, amarillo leve y verde casi normal-, pasó del predominante escarlata o naranja oscuro al amarillo, y en tres estados ya está verde.

La vida se reanima, hay más gente en la calle, se dio la orden de que a partir del lunes, bares y discotecas podrán operar como restaurantes, y reanudarán sus actividades los casinos, casas de apuestas y boliches, así como parques de diversiones en la Ciudad de México, aun cuando sigue siendo la más contagiada del país.

La jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, informó que el semáforo epidemiológico de Covid-19 se mantiene una semana más en color naranja, con la orientación de que se privilegien las actividades al aire libre, con todas las medidas sanitarias y evitar las reuniones y los lugares cerrados.

Eduardo Clark, director de Gobierno Digital de la Agencia Digital de Innovación Pública (ADIP), afirmó que en la última semana hubo una ligera mejoría en todos los indicadores de la pandemia, con lo cual la ocupación hospitalaria se ubicó en 46,39 por ciento, con cuatro mil 421 camas disponibles.

Hace poco más de una semana ese índice era brutalmente alto en la capital, donde se llegó a reportar una ocupación del 97 por ciento, un virtual colapso del sistema hospitalario. Hoy apenas hay cuatro mil 49 personas hospitalizadas, de ellas mil 221 intubadas, cifras todavía altas.

Respecto a la reapertura de actividades, indicó que los negocios autorizados a reabrir operarán al 20 por ciento de su aforo, con horario de cierre a las 20:00 horas y permanencia del cliente no mayor a 60 minutos.

Aunque con todas las limitaciones lógicas del caso, el solo hecho de visualizar en las pantallas de la televisión y los celulares un mapa predominantemente amarillo con aisladas manchas naranja y ninguna roja, y renaciendo por algún lado el verde, ya es un estímulo inapreciable para que la gente se vea más feliz y tranquila.

Si a ello se une el hecho de que ya hay más de tres millones de vacunados y que en unos días esa cifra se duplicará porque ya están en el país los antígenos para lograrlo, se entiende por qué hay más gente en la calle y se respira un ambiente de euforia en todas partes.

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