Ejemplar colaboración interinstitucional en favor de la protección del patrimonio arqueológico en Nayarit

CDMX, 26 de Agosto del 2021.- Con el objetivo de ampliar la superficie cultivable de riego para elevar la productividad agroalimentaria del estado de Nayarit, el Gobierno de México, a través de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) y de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA/Dirección Local Nayarit) tienen a su cargo la construcción del “Canal Centenario” en la costa central de Nayarit, obra de infraestructura hidroagrícola que aprovechará las aguas del río Grande de Santiago, en una región donde, en la actualidad, la mayor parte de los cultivos se producen bajo el régimen de temporal y de humedad residual.

Esta obra conllevará la construcción de un canal principal de 45 km. de longitud (Tramos “B” y “C”), con un derecho de vía de 60 m., así como de una compleja red de 320 km. de canales secundarios de distribución -canales laterales, sublaterales, ramales y subramales- y de numerosas obras colaterales (sifones, alcantarillas, drenajes, puentes, patios de maniobra, etc.). Se estima que la superficie agrícola beneficiada será de 43,105 has., destinadas actualmente a la agricultura de temporal, que se integrarán a seis nuevas zonas de riego: Rosamorada, Bejuco, Margen izquierda del río San Pedro, Margen derecha del río San Pedro, El Tambor y Yago.

El “Canal Centenario” -actualmente el proyecto de construcción de infraestructura hidroagrícola más importante a nivel nacional- se ubica en la zona nuclear de desarrollo de la cultura regional Aztatlán del Pacífico noroccidental mesoamericano, una región caracterizada por la presencia de fértiles y profundos aluviones intercalados con numerosos humedales costeros de agua dulce y salobre, donde según las fuentes documentales del Siglo XVI se practicaba agricultura intensiva de humedad.

Por la magnitud de la obra, desde finales del 2014 y durante el 2015, el Centro INAH Nayarit inició un programa permanente de prospección arqueológica de superficie a lo largo del eje de trazo y dentro del derecho de vía del Tramo “B” del Canal Centenario, bajo la supervisión del arqueólogo Mauricio Garduño Ambriz, quien incluyó la revisión de todos los bancos de material que habían sido seleccionados, con el objetivo de localizar y registrar monumentos arqueológicos susceptibles de destrucción por la eventual construcción de este transecto.

Estos trabajos permitieron localizar y registrar 29 nuevos sitios arqueológicos de origen prehispánico ubicados en zonas colindantes al proyecto de construcción del “Canal Centenario”, los cuales no se verían afectados por dichas obras.

“De gran relevancia para la arqueología regional ha resultado el hecho de registrar nuevos asentamientos, ubicados entre la planicie aluvial y el piedemonte bajo de la Sierra Madre Occidental, una zona topográfica de transición caracterizada por la presencia de lomeríos rocosos intercalados con valles costeros, en la que los asentamientos se encuentran mejor conservados en relación a los sitos localizados en las tierras bajas de uso agrícola, que durante años han sido niveladas extensivamente, provocando la destrucción de la mayor parte de los volúmenes arquitectónicos remanentes y modificando el trazo original de los asentamientos”, precisó el arqueólogo.

A partir de la prospección sistemática a lo largo del Tramo “B” fue posible localizar y registrar dos sitios arqueológicos inéditos dentro de la zona de afectación primaria, “Las Parejas” (km. 21+500) y “San Lorenzo” (km. 27+300), que ya habían sido parcialmente afectados por obras de desmonte y despalme inicial. Posteriormente, en el transcurso del 2016, ambos sitios fueron intervenidos con la anuencia del Consejo de Arqueología del INAH, bajo la modalidad de rescate arqueológico, con lo que fue posible obtener información relevante sobre el sistema constructivo de ambos asentamientos, sobre la temporalidad de su ocupación, sobre su filiación cultural y también sobre los patrones culturales de inhumación que practicaron sus habitantes.

Los trabajos de reconocimiento sistemático de superficie efectuados desde el 2020, con el apoyo logístico tanto de la SEDENA como de la CONAGUA/Dirección Local Nayarit, permitieron verificar que dos importantes trazos proyectados, uno a la altura del km. 32+100 del Tramo “C” y otro en la ampliación del Canal Lateral 27+680 (del km. 23+600 al 24+460) afectarían física y visualmente dos de los más importantes asentamientos arqueológicos del complejo cultural Aztatlán (850/900-1350 d.C.), “Las Animas” y el “Cerro de Coamiles”, respectivamente.

Después de integrar el dictamen técnico correspondiente y producto de una larga y fructífera gestión -en la que participaron el arquitecto Othón Quiroga García, director del Centro INAH Nayarit, el General Brigadier, Diplomado del Estado Mayor, Ing. Constructor Iván Hernández Uribe (SEDENA) y el Ingeniero Carlos Alberto Hernández Solís, director local de la CONAGUA en Nayarit-, el trazo original de los canales proyectados fue modificado, reubicándolo a más de 300 metros del núcleo ceremonial de ambos asentamientos. Cabe señalar que dentro del programa estratégico a largo plazo del Centro INAH Nayarit se tiene contemplada la eventual apertura oficial al público de ambos sitios, considerando su notable planificación arquitectónica, su ubicación y el buen estado de conservación de sus monumentos.

Tomando en consideración el enorme potencial arqueológico de esta microrregión y como parte de los estudios arqueológicos de factibilidad necesarios para determinar la viabilidad de la construcción de la extensa red de canales en apego al proyecto original presentado por la CONAGUA, es probable que a mediano plazo el Centro INAH Nayarit diseñe y ejecute un proyecto arqueológico de salvamento, en beneficio de la protección e investigación del patrimonio arqueológico estatal, comentó el Arqlgo. Garduño.

Entradas relacionadas

Deja tu comentario