¿Por qué no pueden rugir los gatos?

La mayoría de los grandes felinos, como los leones y los tigres, son capaces de rugir para, entre otras cosas, defender su territorio. Los gatos domésticos, por otro lado, solo saben maullar y ronronear. ¿A qué se debe esta diferencia?
La respuesta a esta pregunta está en la fisiología de la laringe y la garganta del gato, ya que son estos los órganos que crean las vocalizaciones felinas.
Debido a la forma en que se producen los ronroneos y los rugidos, estos sonidos son mutuamente excluyentes en los felinos. Eso quiere decir que cualquier especie de felino puede rugir o ronronear, pero jamás hacer ambos, explica John Wible, curador de mamíferos en el Museo Carnegie de Historia Natural en Pittsburgh (EEUU).
El ronroneo es un sonido que el gato puede producir al inhalar y también al exhalar. Se cree que es una habilidad que surgió con la evolución y que es bastante común entre los representantes de la familia de ​​los félidos. Además de los gatos domésticos, son capaces de ronronear el lince, el ocelote, el puma y el guepardo.
«El rugido es mucho más raro entre los gatos y evolucionó en un linaje particular de felinos grandes», dijo Wible a Live Science.
Entre los animales capaces de rugir se encuentran aquellos del género Panthera, al que pertenecen cinco especies muy conocidas: el león, el tigre, el leopardo, el jaguar y el leopardo de las nieves. Este último, sin embargo, es una excepción y perdió su capacidad de rugir, según creen los científicos, a raíz de la evolución.

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