Vuelve masiva peregrinación de la Virgen de Guadalupe entre tragedias en rutas de México

CDMX a 10 de diciembre, 2021.- El fervor por la Virgen de Guadalupe vuelve a expresarse en cientos de caravanas que marchan a celebrar la mayor peregrinación católica del mundo, que reúne a más de 10 millones de personas.

Cancelada el año pasado por la pandemia, este año transcurre entre preocupaciones y duelo por tragedias ocurridas en las carreteras de México.
Esta semana comenzó con un camión cargado con juegos pirotécnicos que estalló en plena peregrinación religiosa en Tonalá, Jalisco (centro) y dejó a cinco fieles heridos.
Las peregrinaciones utilizan todos los medios, pero la tradición indica que se debe hacer el máximo esfuerzo para reforzar la fe y las expresiones de agradecimiento a la «Virgen Morena», que lleva a los creyentes a caminar y pedalear bicicletas desde los rincones más remotos del país.
El riesgo de esas travesías es enorme.
El domingo 5 de diciembre, un conductor ebrio embistió a peregrinos que entraban en bicicletas al sur de la Ciudad de México.
Doce ciclistas que portaban imágenes de la Guadalupana fueron arrollados en Xochimilco, cuando se dirigían hacia la Basílica.
Cada año, los accidentes más insólitos preceden a la madrugada del 12 de diciembre, cuando los fieles cantan las tradicionales Mañanitas en la Basílica, al pie del cerro Tepeyac en el norte de la megalópolis.
En 2019, una monja arrolló a peregrinos durante una procesión en Jalisco: al confundir el acelerador con el freno mató a un peregrino.

Migrantes devotos

Este año, caravanas de migrantes se han propuesto llegar antes del amanecer del domingo 12 a arrodillarse ante la imagen de la Virgen.
Según la tradición católica, esa figura de la madre de Cristo quedó impregnada milagrosamente en la túnica del indígena Juan Diego cuando se le apareció en 1537, como prueba su mensaje evangelizador.
Los indocumentados quieren llegar a agradecer el cumplimiento de la primera etapa de su periplo hacia la frontera norte con EEUU.
Los que están más cerca de lograrlo son medio millar de centroamericanos y haitianos que recorren este viernes la autopista que une a la ciudad colonial de Puebla con la capital del país.
Para 166 extranjeros sin papeles, el veloz recorrido que emprendieron el jueves 9 en un tráiler en Chiapas para llegar a Puebla, a solo 90 kilómetros de la Ciudad de México, y acaso poder agradecerlo a la Virgen, terminó en un trágico accidente carretero en Chiapas, que deja 54 migrantes fallecidos y 105 lesionados, la mayoría guatemaltecos.
Ante esa tragedia, el papa Franciso expresó este viernes «su profundo pesar a los familiares de los migrantes junto con sus sentidas expresiones de cercanía y consuelo, de viva solicitud y deseo de pronto restablecimiento de los heridos».

Seguridad reforzada y fe

Preocupadas por la esperada asistencia de hasta 12 millones de peregrinos, las autoridades emitieron severas recomendaciones sanitarias para evitar contagios y accidentes en peregrinos.
Las escenas que se observan como expresión de la devoción guadalupana son conocidas: en las últimas cuadras, cientos de los fieles más fervorosos deciden hacer penitencia.
Cargan gigantescas representaciones de la virgen y se martirizan o flagelan avanzando por el pavimento, arrastrando sus rodillas o sobre sus manos ensangrentadas.
A pesar de que el semáforo sanitario está en verde, que señala el menor riesgo de contagios, las medidas sanitarias pretenden ser severas: uso obligatorio de cubrebocas dentro y fuera de la Basílica, lavado frecuente con gel sanitario y el consabido etcétera.
Algunas recomendaciones parecen esperar un milagro: «Evitar las aglomeraciones de personas; evitar tocarse el rostro; no consumir alimentos y bebidas en la vía pública».
Tras el penoso recorrido de cientos de kilómetros millones de guadalupanos encontrarán que la noche del sábado y madrugada del domingo la Basílica estará cerrada: «no se permitirá pernoctar o permanecer por mucho tiempo en el atrio de la Basílica», dice el anuncio de la jerarquía católica.
El acceso será continúo y único para ver la imagen de la Virgen unos segundos.
El rector del templo, monseñor Salvador Martínez Ávila, ha suplicado: «Eviten asistir el 11 y 12 de diciembre para no generar aglomeraciones, adelantar o posponer la visita».
Una herencia de la cultura que deja la pandemia, ha sido ofrecida como último recurso: «Seguir la misa de medianoche y las ‘Mañanitas’ a la Virgen a través de las redes sociales de la Basílica de Guadalupe».
Levantada por pedido de la Virgen a Juan Diego, en el lugar de la primera aparición en 1537, la construcción colonial comenzó en 1695 y en 1709 se abrieron sus puertas.
Desde el siglo XVI, el Cerro del Tepeyac ha sido un punto de peregrinaje para millones.
En 1976, una nueva construcción con diseño moderno fue inaugurada para preservar el culto a la túnica que alguna vez habría portado Juan Diego.
Desde 2002, aquel indígena chichimeca cuya vida real sigue bajo controversia, se convirtió en San Juan Diego: fue canonizado cuando el Vaticano ratificó su polémica «existencia histórica», validando el milagro de la imagen impregnada en la túnica del indígena venerada por millones.

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