La teoría de la relatividad de Einstein supera una de sus pruebas más difíciles

En 1916 Albert Einstein revolucionó la comprensión de la física y el espacio con la teoría de la relatividad general. Según esta, los objetos masivos deforman el espacio-tiempo y crean depresiones alrededor de las cuales orbitan otros cuerpos. Un estudio ha comprobado que Einstein tenía razón.

Entre 2003 y 2019 los investigadores analizaron un sistema doble púlsar que se encuentra a 2.400 años luz de la Tierra con la ayuda de siete radiotelescopios distribuidos por todo el mundo. Uno de los púlsares gira 44 veces por segundo, mientras que el otro completa una rotación cada 2.8 segundos. Ambos objetos orbitan alrededor de un centro de masa común una vez cada 147 minutos y cada uno de ellos se mueve a través del espacio a alrededor de 1 millón de kilómetros por hora.

Los púlsares son un tipo de estrella de neutrones que emite rayos de radiación periódica muy intensa a intervalos cortos y regulares. Estos rayos continuos parecen pulsar, de ahí el origen de su nombre, porque los púlsares están girando y esta luz solo se puede ver cuando apunta a la tierra.

«Un movimiento orbital tan rápido de objetos compactos como estos, son aproximadamente un 30% más masivos que el sol, pero solo unos 24 kilómetros de ancho, nos permite probar muchas predicciones diferentes de la relatividad general, ¡siete en total!», señaló el coautor de la investigación Dick Manchester.

El estudio publicado en Physical Review X señala que logró niveles de precisión sin precedentes para una prueba de relatividad general.

«Aparte de las ondas gravitacionales y la propagación de la luz, nuestra precisión también nos permite medir el efecto de la ‘dilatación del tiempo’ que hace que los relojes funcionen más lento en los campos gravitacionales. Incluso debemos tener en cuenta la famosa ecuación de Einstein E = mc ^ 2 al considerar el efecto de la radiación electromagnética emitida por el púlsar de giro rápido sobre el movimiento orbital», añadió Manchester.

El coautor del estudio Robert Ferdman señaló que la relatividad general no es compatible con las otras fuerzas fundamentales, descritas por la mecánica cuántica y por eso considera importante continuar poniendo las pruebas más estrictas posibles sobre la relatividad general, para descubrir cómo y cuándo la teoría se derrumba.

«Encontrar cualquier desviación de la relatividad general constituiría un descubrimiento importante que abriría una ventana a la nueva física más allá de nuestra comprensión teórica actual del universo. Y puede ayudarnos a eventualmente descubrir una teoría unificada de las fuerzas fundamentales de la naturaleza», concluyó Ferdman.

No es la primera vez que los científicos y astrónomos ponen a prueba esta teoría de Einstein. Durante los últimos 105 años han tratado de encontrar situaciones o circunstancias en las que se pueda mostrar algún fallo, pero la teoría permanece invicta.

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