A desactivar la bomba de las pensiones

México 22 de agosto 2020.-Sin duda es una muy buena noticia que finalmente se busque modificar al sistema de pensiones administrado por las Afores. Este sistema no tiene un mal diseño, sin embargo, las reglas con las que opera actualmente son claramente ineficientes, asimétricas y obsoletas.

Desde el punto de vista estructural, la bomba de tiempo de las pensiones se aviva gracias a que una gran proporción de los trabajadores mexicanos son informales (casi 60%) y no cuentan con la prestación de un fondo para el retiro.

 

Por ello, ante el evento de pérdida o cambio de empleo del sistema formal al informal, se pierden semanas valiosas para cotizar en este fondo, lo que reduce la posibilidad de obtener una pensión a la edad de retiro. Además, también estructuralmente, las aportaciones obligatorias de hoy son bajísimas, del orden de 6.25% del salario base de cotización.

Y, por si fuera poco, los salarios de los trabajadores de este país son, en promedio, muy bajos, tan bajos que cuando se calcula la mencionada aportación sobre dicho salario, un pensionado promedio apenas podría aspirar a la pensión mínima garantizada, y eso, si le alcanzan las semanas de cotización.

 

Dadas estas deficiencias en las reglas actuales, la pensión promedio que pueden alcanzar los trabajadores es de aproximadamente 30% de su salario base actual. Es decir, muy poco para vivir en la tercera edad.

Actualmente existen 66.7 millones de cuentas de Afores en México, gran parte de ellas inactivas. Sería ridículo pensar que todas las cuentas son susceptibles a una pensión; la realidad es muy distinta. De ese universo de cuentas, solo una mínima porción podría cotizar las suficientes semanas para una pensión. De hecho, se espera que para el año 2026 haya 500,000 trabajadores con negativa de pensión, por no cumplir las reglas actuales de semanas cotizadas.

Por estos y más detalles se dice que el sistema es una bomba de tiempo que recaería en el Estado, como salvador de última instancia.

 

La propuesta del Gobierno Federal tiene varios puntos interesantes. Los dos más importantes son la reducción en el número obligatorio de semanas de cotización y el aumento en las aportaciones obligatorias al fondo de pensiones.

Las semanas de cotización se reducen a 750 semanas (14.4 años) de cotización en el sistema de empleo formal, lo que es más congruente con la realidad de la informalidad que predomina en México. Por su parte, las aportaciones obligatorias aumentan a 15.22% del salario, que es el umbral mínimo requerido para subsanar la baja pensión que se recibiría con la aportación anterior.

 

 

Nota tomada de: Expansión

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