Covid-19, testimonio de una joven en la CDMX

Yazmín Medina
CDMX a 6 de julio de 2020.- COVID-19, una palabra que da miedo porque implica muerte. Esta nueva pandemia nos vino a cambiar la vida por completo a todos los seres humanos. Estamos viviendo en un mundo aislado, lejos de la gente que amamos, sin poder hacer los gestos de amor más grandes de la vida: abrazar y besar. La pandemia nos priva de las libertades básicas como salir a la escuela, al trabajo, a caminar, al cine.
No es nada fácil para muchas personas vivir en confinamiento, y desde que se conoció la noticia del coronavirus, mucha gente desarrolló con más rapidez problemas emocionales como ansiedad y depresión. Temas que a nivel mundial deben tratarse como prioridad, pues la salud física y mental son un derecho humano.
El confinamiento nos ha llevado a ver la vida desde otra perspectiva. Buscamos hacer el tiempo más ameno con actividades productivas como leer, dibujar, trabajo de oficina (home office). Y sociales, como hacer videollamadas con la familia y amigos; interactuar en las redes sociales, ver series y/o películas. Así nos hemos acercado a un mundo virtual.
Cantar, bailar, aprender a cocinar, hacer limpieza y ejercicio son otras actividades que hoy hacemos, y para las que antes no había tiempo. Y las hacemos con el único propósito de no volvernos locos; ya que el ser humano no está acostumbrado al encierro.
También considero que el confinamiento dejará una nueva forma de organización mundial; pues las medidas de sana distancia, el lavado de manos frecuente, el uso de cubrebocas y gel antibacterial, serán medidas que seguiremos tomando de manera habitual en casa, trabajo, escuelas, transporte y espacios públicos por muchos años.
En cuestión económica creo que a todo mundo afectó, por el cierre de empresas, despido de empleados, imposibilidad para el comercio ambulante, fuente de ingreso de miles de mexicanos. Hoy las personas buscan de manera desesperada un tipo de apoyo, monetario o en especie, y están a la espera de una oportunidad de empleo temporal, que ayude a sustentar los gastos diarios. Pues sin empleo, sin poder salir, sin un salario, sin dinero… todo es un caos.
Se trata de una pandemia mundial, por eso todos los países han tenido que tomar medidas estrictas para salir adelante, para que continúe su desarrollo. Siempre he pensado que las crisis como esta hacen evolucionar a las personas, y que de alguna manera dejan una huella imborrable en sus vidas.
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